La depilación…el gran martirio de toda mujer. Es inevitable que nos depilemos, sobre todo ahora que llega el verano. Crema, cuchilla, cera y depiladoras eléctricas son los métodos que más utilizamos. La depilación láser es la gran esperanza para acabar definitivamente con el vello. Acá te contamos los pros y contras de cada método.
![]()
¡El vello de las piernas crece 6,3 milímetros al mes, el de las axilas dos veces más rápido; a las cuatro horas de haberse depilado, el vello comienza a crecer de nuevo!
Claro que cada método de depilación tiene sus ventajas y sus inconvenientes. cada mujer e incluso cada parte del cuerpo requiere uno diferente dependiendo de la cantidad de vello, la sensibilidad de la piel y el tiempo y el dinero del que disponga. Pero seguramente cualquier mujer estaría dispuesta a pagar lo que fuera con tal de hacer desaparecer definitivamente el vello. Por ahora, todas las esperanzas están puestas en la depilación láser.
Para urgencias, pero de poca duración: crema depilatoria y cuchilla.
Depilarte con cuchilla: siempre pasa que necesitamos depilarnos urgente, para ello siempre recorrimos a la cuchilla que tan solo en un par de minutos puedes dejar piernas o axilas perfectas… pero solo por un día. Si la usas normalmente, lo mejor es que uses las especiales para mujer, de forma más anatómica y lubricadas, y una espuma depilatoria especial.
Ventajas: es el método más rápido, barato y socorrido.
Inconvenientes: es agresivo para la piel y el vello te crece rápido y más fuerte, ya que se corta por su parte más ancha.
Consejo: si le robas a tu chico o a tu hermano su maquinita para una urgencia, usa también su espuma de afeitar, te dejará la piel mucho más suave. Después, aplícate una crema calmante post-depilado o una buena hidratante.
Crema depilatoria: es un método rápido e indoloro. La crema se deja entre cinco y ocho minutos sobre la zona a depilar y después se retira con una espátula especial. Recomendable sobre todo para las piernas, que quedan muy suaves. Aunque es menos agresivo que la cuchilla, tampoco arranca el pelo de raíz.
Ventajas: es barato, muy socorrido y te deja la piel suave.
Inconvenientes: el vello crece en un par de días.
Consejo: si es la primera vez que la usas elige una para pieles sensibles y hazte una prueba antes en un trocito de piel. No sobrepases nunca el tiempo indicado. Después puedes usar una crema especial para evitar que los pelos se encarnen.
De larga duración: cera, eléctrica y depiladotas.
Cera tibia: puedes hacértela tú misma en casa, hay productos que incluso pueden calentarse en el microondas y se aplican con “roll-on” o espátula. Al no ser cera del todo caliente, es un buen método para mujeres con problemas circulatorios.
Ventajas: arranca el vello de raíz, dura más y evita la aparición de capilares rotos. Al ser de un solo uso, es más higiénica que la caliente.
Inconvenientes: para hacértela tú misma necesitas cierta práctica. Duele un poquito, ya que el tirón es más brusco que con la caliente. No es recomendable para zonas sensibles como ingles y axilas.
Consejo: para quitarte los restos lávate la zona con agua y un jabón suave y aplícate una buena hidratante. Al tirar de la cera sujeta la piel para evitar la aparición de hematomas.
Cera caliente: es el método de depilación clásico. Aunque puedes hacértela tú misma, es mejor acudir a un centro de belleza para evitar accidentes.
Ventajas: el vello tarda más en crecer y se va debilitando.
Inconvenientes: es perjudicial en caso de varices y problemas circulatorios. También hay quien no soporta la sensación de calor.
Consejo: si te la haces tú misma desinfecta antes la zona a depilar y aplica polvos de talco para facilitar la extracción del vello. Tira siempre en sentido contrario al crecimiento del vello y sujetando la piel con una mano. Después, aplica un producto calmante e hidratante.
Depiladoras eléctricas: son aparatos parecidos a las máquinas eléctricas de afeitar masculinas, con la diferencia de que arrancan el pelo de raíz. Los últimos modelos tienen varias velocidades y están pensados para ser lo menos dolorosos posible. Algunas tienen dispositivos especiales para rasurar, ya que no son recomendables para las zonas sensibles.
Ventajas: puedes llevártela y utilizarla en cualquier momento, por lo que son muy prácticas en vacaciones para darte repasos. Si te va bien este método, el precio de la máquina es muy asequible. Al no dilatar el poro es un método muy higiénico y puede utilizarse con el vello muy corto.
Inconvenientes: extraer el vello “en frío” resulta algo agresivo para la piel, y puede causar que se te encarnen los pelos.
Consejo: antes de pasarte la máquina date un masaje con un guante de crin para sacar los posibles pelos enterrados.
Depilación eléctrica: antes era la única solución definitiva o más duradera para acabar con el vello. En número de sesiones depende de la intensidad que se utilice, el tipo de pelo a eliminar y la persona. Consiste en introducir una aguja en el poro hasta llegar a la base de pelo y soltar una pequeña descarga que acaba con el folículo piloso.
Ventajas: puede acabar con el vello de forma definitiva y funciona bien en zonas pequeñas.
Inconvenientes: es un método muy lento y caro debido a que pueden necesitarse muchas sesiones. Además, es doloroso y después de una sesión pueden aparecer rojeces y costritas.
Consejo: si estás haciéndote la depilación eléctrica no se te ocurra “meterte” la pinza o estropearás lo que hayas conseguido. Asegúrate de que las agujas sean de un solo uso.
Depilación definitiva: laser
Depilación laser: Con todo lo que nos gastamos durante toda nuestra vida en depilarnos, estamos dispuestas a pagar lo que sea por librarnos definitivamente del vello, pero necesitamos saber si el idolatrado láser funciona…
En la primera sesión solamente se elimina el pelo que en ese momento esté en fase de crecimiento (un 80 %). A las cuatro semanas se realiza la siguiente sesión. En ésta y las sucesivas se irá eliminando el resto del vello, proceso que puede tardar entre 4 y 6 meses. Las sesiones pueden durar entre unos minutos y una hora según la zona. Se puede aplicar una crema anestésica para mitigar la sensación de quemadura que produce. Después del tratamiento la zona suele inflamarse y enrojecer, pero estos síntomas desaparecen pronto. Antes de someterse a la depilación hay que evitar la exposición solar durante unas ocho semanas. Además, antes del tratamiento sólo pueden utilizarse métodos de depilación que corten el pelo (crema y cuchilla). Hay que acudir a un centro médico especializado que cuente con personal médico, ya que se trata de un tratamiento agresivo y al que no todo el mundo puede someterse. El precio varía según el centro. Aproximadamente, depilarse el labio superior cuesta 360 euros, las axilas unos 480 euros y las piernas completas unos 1.200 euros.

